La raza violeta después de los días de Adán
Los descendientes de Adán y Eva se mezclaron gradualmente con las razas evolutivas, y su legado genético sigue siendo visible hoy en día.
Resumen
Tras el fracaso parcial de Adán y Eva en el Jardín del Edén, sus descendientes -la raza violeta- se convirtieron en poderosos catalizadores del avance humano desde su base en Mesopotamia. Durante 30.000 años, se extendieron por todo el mundo mezclándose con otros pueblos, acelerando espectacularmente el desarrollo social, moral e intelectual de la humanidad, incluso cuando su propio linaje puro desaparecía gradualmente. Este artículo revela cómo este extraordinario pueblo ayudó a salvar la distancia entre nuestro pasado primitivo y los albores de la historia documentada, dejando un legado perdurable que dio forma a la civilización humana.
